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	<title>Sitios arqueológicos &#8211; ArcheoRoma</title>
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	<description>Promoción del turismo en Roma: monumentos, itinerarios, eventos</description>
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		<title>Catacumbas de San Calixto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Mar 2025 08:47:02 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Descubre las Catacumbas de San Calixto: criptas de papas, frescos antiguos y recorridos históricos en el corazón del cristianismo primitivo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Las Catacumbas de San Calixto se extienden a lo largo de la antigua Vía Apia, en un entorno de silencio y reflexión. En sus inicios, formaron parte de la propiedad de la familia cristiana de los Cecilios, y con el paso del tiempo se convirtieron en un importante lugar de sepultura para decenas de miles de cristianos, incluidos muchos mártires y dieciséis papas. Las catacumbas brindan una perspectiva única de la vida y de las prácticas funerarias de los primeros cristianos de Roma, constituyendo no solo un yacimiento arqueológico de primer nivel sino también un lugar de profundo significado espiritual.</p>
<h2>Historia de las Catacumbas de San Calixto</h2>
<p>Las Catacumbas de San Calixto ocupan un lugar relevante en la historia del cristianismo primitivo, pues fueron designadas como cementerio oficial de la Iglesia de Roma durante el pontificado de Calixto I. A continuación, exploraremos su apasionante evolución histórica.</p>
<h3>Desde su Fundación hasta el Siglo III</h3>
<p>Los orígenes de las Catacumbas de San Calixto se remontan al siglo II d.C., cuando se establecieron en una propiedad privada de la familia de los Cecilios. Inicialmente concebidas para acoger a los miembros más humildes de la comunidad, adquirieron un creciente protagonismo bajo el papa Calixto I, quien las transformó en el principal cementerio de la Iglesia romana. En este período, se llevaron a cabo diversas ampliaciones y mejoras estructurales, permitiendo acoger a un número cada vez mayor de fieles fallecidos, entre los que se contaban numerosos mártires cristianos cuyas tumbas se convirtieron en lugares de veneración.</p>
<h3>Decadencia y Redescubrimiento</h3>
<p>Tras su época de apogeo entre los siglos II y IV, las catacumbas fueron abandonadas paulatinamente a raíz de las invasiones bárbaras y del cambio en las costumbres funerarias. Poco a poco se perdió la memoria de su ubicación y extensión, hasta ser redescubiertas en el siglo XVI. El interés del Renacimiento por la Antigüedad clásica y cristiana dio pie a nuevas exploraciones e investigaciones, que sacaron a la luz frescos paleocristianos, inscripciones funerarias y estructuras sepulcrales de gran relevancia histórica y artística.</p>
<h3>El Siglo XX y Tiempos Recientes</h3>
<p>En el siglo XX resurgió el interés por las Catacumbas de San Calixto, acompañado de labores de conservación y restauración para proteger frescos y estructuras en riesgo. En la actualidad, las catacumbas están abiertas al público y figuran como una visita imprescindible para quien se interese por la historia del cristianismo, el arte paleocristiano y las costumbres funerarias de la Antigüedad. La gestión del lugar se orienta no solo a la preservación sino también a la formación, ofreciendo visitas guiadas que explican la complejidad histórica y espiritual de este enclave.</p>
<p>Al recorrer las frías y silenciosas galerías de las Catacumbas de San Calixto, los visitantes pueden reflexionar acerca de la vida y la muerte en la antigua Roma y rendir homenaje a aquellos primeros cristianos cuya fe los llevó a construir estos extraordinarios monumentos subterráneos.</p>
<h2>Qué ver</h2>
<p>Las Catacumbas de San Calixto ofrecen una inmersión profunda en la historia del cristianismo primitivo, a través de un laberinto de pasadizos donde se esconden arte, arquitectura y testimonios de la fe antigua. A continuación, se presentan las principales zonas de interés que el público puede descubrir.</p>
<h3>Recorridos</h3>
<p>Explorar las Catacumbas de San Calixto supone un viaje por diferentes itinerarios que descubren criptas, cubículos y ámbitos de relevante valor histórico y religioso. Cada ruta brinda una perspectiva única sobre la complejidad y la belleza de este extraordinario complejo arqueológico.</p>
<h4>La Cripta de los Papas</h4>
<p>La Cripta de los Papas es uno de los espacios más sagrados en el interior de las Catacumbas de San Calixto, pues alberga los restos de nueve pontífices de los primeros siglos. Las paredes están adornadas con epígrafes originales dedicados a estos líderes de la Iglesia primitiva, incluidos algunos antipapas, que fueron enterrados aquí como muestra de respeto y veneración. A pesar de la erosión del tiempo, los frescos siguen atestiguando la devoción y el arte paleocristiano. Los visitantes pueden observar:</p>
<ul>
<li>Las tumbas de los Papas Mártires, entre ellos San Calixto, martirizado durante el reinado del emperador Alejandro Severo.</li>
<li>Frescos que representan escenas bíblicas y símbolos cristianos, como el pez, emblema de la fe cristiana.</li>
<li>Antiguas inscripciones que ofrecen una valiosa visión de la historia de los primeros papas y su época.</li>
</ul>
<h4>La Cripta de Santa Cecilia</h4>
<p>Santa Cecilia, patrona de la música, fue martirizada en Roma y originalmente enterrada en las Catacumbas de San Calixto; más tarde, sus reliquias se trasladaron a la ciudad. Sin embargo, su lugar de entierro original sigue siendo un punto de peregrinación. Es un espacio reducido pero intensamente sagrado, caracterizado por:</p>
<ul>
<li>Un altar antiguo, situado sobre el lugar donde se cree que fue sepultada.</li>
<li>Frescos y mosaicos que celebran su vida y su martirio.</li>
<li>Una atmósfera recogida, que invita a la reflexión espiritual.</li>
</ul>
<h4>Los Cubículos de los Sacramentos</h4>
<p>Los Cubículos de los Sacramentos son pequeñas salas funerarias decoradas con frescos que retratan escenas de los sacramentos cristianos, como el Bautismo y la Eucaristía. Dichas representaciones no eran meras decoraciones, sino testigos de la fe profesada por los difuntos. Entre sus características sobresalen:</p>
<ul>
<li>Escenas del Bautismo, plasmadas con detalles intensos y simbolismos profundos.</li>
<li>Representaciones de la Eucaristía, que vinculan la vida terrenal de los fieles con la promesa de la vida eterna.</li>
<li>Inscripciones y símbolos que ofrecen un mayor entendimiento de las prácticas y las creencias cristianas de los primeros siglos.</li>
</ul>
<h4>La Región llamada del Papa Milciades</h4>
<p>Esta zona de las catacumbas recibe el nombre del papa Milciades, el pontífice bajo cuyo mandato se legalizó el cristianismo con el Edicto de Milán en el año 313. Se distingue por:</p>
<ul>
<li>Tumbas de numerosos mártires cristianos, testigos de la época de transición que vivió la Iglesia.</li>
<li>Frescos que narran historias de martirio y redención, esenciales para la comprensión de la historia cristiana.</li>
<li>Una arquitectura que refleja las modificaciones estructurales producidas tras la legalización, al adaptar las catacumbas para su uso público en el culto.</li>
</ul>
<h4>La Región de San Gayo y San Eusebio</h4>
<p>Esta área está dedicada a dos figuras relevantes de la historia de la Iglesia, San Gayo y San Eusebio, famosos por su fervor espiritual y su martirio. Entre sus rasgos principales destacan:</p>
<ul>
<li>Criptas que custodian las reliquias y la memoria de ambos santos.</li>
<li>Frescos y mosaicos con iconografía cristiana, que reflejan sus vidas y sacrificios.</li>
<li>Un ambiente intenso de veneración que se percibe en los estrechos pasadizos y las antiguas sepulturas.</li>
</ul>
<p>Estos recorridos no solo enriquecen el conocimiento histórico y espiritual de los visitantes, sino que también brindan una experiencia emotiva y contemplativa excepcional, sumergidos en el arte y la historia de las primeras comunidades cristianas de Roma.</p>
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		<title>Subterráneos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 15:07:39 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Descubre la historia y la arquitectura de los subterráneos del Coliseo: un laberinto de pasadizos y salas que ha fascinado a estudiosos y visitantes durante siglos.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Historia de los Subterráneos del Coliseo</h2>
<p>Los niveles subterráneos del Coliseo (o “subterráneos”) se cuentan entre los aspectos más fascinantes y técnicamente complejos de la antigua Roma. Concebidos para apoyar el funcionamiento espectacular de la arena, atravesaron diferentes fases de desarrollo a lo largo de los siglos, reflejando las transformaciones funcionales y simbólicas que afectaron al Coliseo. A continuación se presenta un panorama de los principales períodos históricos que definieron la evolución de estos espacios subterráneos.</p>
<h3>Orígenes Flavios: Diseño Inicial y Funciones Principales</h3>
<h4>Contexto y Construcción</h4>
<p>La construcción del Anfiteatro Flavio comenzó entre los años 70 y 71 d. C. bajo el emperador Vespasiano, y se completó en parte hacia el 80 d. C. durante el reinado de Tito. Desde las etapas iniciales del proyecto, los Flavios concibieron un anfiteatro de uso múltiple: además de la imponente arena para los espectáculos, se planificó la creación de espacios de servicio subterráneos. Aunque en aquel momento los subterráneos no presentaban aún la compleja distribución que llegarían a tener más tarde, ya existían los primeros indicios de corredores y pasillos para el transporte rápido de animales, gladiadores y atrezos.</p>
<h4>La Arena y su Piso Escénico</h4>
<p>En la época Flavia, el piso de la arena consistía en un montaje mixto: un perímetro de mampostería y un área central sostenida por vigas de madera cubiertas con una capa de arena, renovada de forma periódica. La posibilidad de inundar la arena para espectáculos navales (naumaquias) se basaba precisamente en un sistema de piso que permitía un desmantelamiento y reconfiguración rápidos de la superficie. Aunque en esta fase inicial las soluciones subterráneas eran esencialmente funcionales, sentaron las bases para el posterior desarrollo del hipogeo.</p>
<h3>Bajo Domiciano: Expansión y Estructuración de los Espacios Subterráneos</h3>
<h4>Estructura y Organización</h4>
<p>Durante el reinado de Domiciano (81–96 d. C.), el Anfiteatro atravesó una fase importante de ampliación. En ese momento, los subterráneos se erigieron de manera más sistemática, con muros de mampostería, dando lugar a un hipogeo complejo y articulado. Diseñado para permitir un flujo ordenado de operarios, gladiadores y animales, este sistema garantizaba rápidos cambios en el escenario.</p>
<h4>Funciones Operativas</h4>
<p>Los espacios subterráneos construidos bajo Domiciano cumplían múltiples propósitos operativos:</p>
<ul>
<li><strong>Acceso y Circulación:</strong> Un corredor central que recorría el eje principal de la arena, flanqueado por varios pasillos laterales, permitía la entrada simultánea desde distintos puntos.</li>
<li><strong>Almacenamiento de Materiales y Atrezos:</strong> Estas áreas facilitaban la acumulación y el transporte ágil de elementos escenográficos, incluyendo la arena limpia o usada, así como el equipamiento de elevación y manipulación.</li>
<li><strong>Soporte para los Espectáculos:</strong> La disposición subterránea estaba enfocada a facilitar cambios rápidos de escenario, permitiendo la entrada y salida repentina de gladiadores y animales, lo que intensificaba la espectacularidad de los eventos.</li>
</ul>
<h3>Transformaciones en la Antigüedad Tardía y la Edad Media</h3>
<h4>Cambios Funcionales y Nuevos Significados</h4>
<p>Con el declive de los espectáculos paganos y la expansión del cristianismo, la función originaria de los subterráneos cambió significativamente. En la tardoantigüedad y los siglos siguientes, la reducción de los combates de gladiadores causó la progresiva desintegración de la utilidad puramente operativa de estos espacios subterráneos.</p>
<h4>Interpretación Religiosa y Uso Devocional</h4>
<p>En la Edad Media, los subterráneos del Coliseo adquirieron una dimensión simbólica y religiosa. Numerosas fuentes medievales vinculan estos espacios con la memoria de los mártires, integrándolos en las prácticas devocionales de la época. Por ejemplo, se menciona la recogida de “tierra sagrada” empapada con la sangre de mártires, empleada en ceremonias religiosas y que otorgaba a estos lugares el carácter de reliquia y testimonio de las persecuciones cristianas.</p>
<h3>Redescubrimiento Arqueológico y Nuevas Interpretaciones en la Época Moderna</h3>
<h4>Avance de los Estudios Sistemáticos</h4>
<p>A partir del siglo XIX, gracias a la intensificación de las excavaciones arqueológicas y a la aparición de métodos científicos, los subterráneos del Coliseo comenzaron a ser estudiados de manera detallada. Estas investigaciones permitieron reconstruir con precisión la compleja organización interna del hipogeo, revelando la notable precisión técnica utilizada por los romanos.</p>
<h4>Documentación y Revaloraciones Críticas</h4>
<p>En los siglos XX y XXI, los aportes de institutos de investigación arqueológica y la colaboración con la Superintendencia Arqueológica de Roma dieron lugar a numerosas investigaciones sobre los subterráneos. Dichos trabajos aclararon las funciones originales de los espacios, ilustrando la evolución de su uso a lo largo del tiempo y la capacidad romana de integrar técnicas avanzadas de construcción e ingeniería propias de la época. Nuevas relecturas han subrayado, además, que el hipogeo no solo actuaba como soporte logístico de los espectáculos, sino también como un elemento simbólico que reflejaba la complejidad cultural y religiosa de Roma.</p>
<h2>Descripción y Estructura de los Subterráneos del Coliseo</h2>
<p>Conocidos como “hipogeo”, los subterráneos del Coliseo forman uno de los sistemas arquitectónicos más complejos e innovadores de la ingeniería romana. Concebidos para sustentar la “máquina escénica” del anfiteatro, agilizaban el transporte de gladiadores, animales exóticos y elementos escenográficos. A lo largo de los siglos, esta disposición interna — un entramado de corredores, áreas de servicio y accesos diferenciados — ha pasado por múltiples transformaciones, conservando aun así partes estructurales originales que evidencian la gran capacidad de diseño de los romanos.</p>
<h3>Arquitectura de los Corredores y Organización de Espacios</h3>
<p>Los corredores que forman la base del hipogeo fueron construidos empleando los métodos de la época romana. Con bóvedas de cañón en mampostería, realizadas en opus reticulatum u opus incertum, se garantizaba la solidez del edificio y se fraccionaba la extensa zona subterránea en áreas funcionales y modulares.<br />
Estos corredores, largos y estrechos, se extienden siguiendo el eje principal de la arena y se ramifican en numerosos pasillos laterales destinados al transporte rápido de elementos escénicos. Su construcción, con muros de carga y huecos de iluminación (en su momento dotados de antorchas y lámparas de aceite), también facilitaba el drenaje del agua, aspecto esencial en un lugar propenso a inundaciones ocasionales.</p>
<h3>Segmentación Funcional de los Espacios</h3>
<p>Los subterráneos del Coliseo pueden dividirse en varias zonas, cada una con un propósito específico:</p>
<h4>Zona Central y Corredor Principal</h4>
<p>El corredor central, que discurre a lo largo del eje mayor del anfiteatro, actuaba como eje organizativo. Desde este espacio partían diversos pasillos que conectaban la arena con las salas de almacenamiento y preparación. El acceso a este corredor resultaba fundamental para coordinar a los operarios encargados del transporte de decorados, equipos y animales empleados en las representaciones.</p>
<h4>Áreas de Servicio y Almacenamiento</h4>
<p>A lo largo de los pasillos laterales se situaban salas para conservar y preparar elementos escenográficos. Estas zonas servían como depósitos de equipamiento, áreas de espera para gladiadores y animales, y pequeños talleres para un rápido montaje y desmontaje de la escenografía. Su disposición modular permitía una logística eficaz que garantizaba el reacondicionamiento de la “escena” en la arena en un tiempo mínimo.</p>
<h4>Entradas y Conexiones Exteriores</h4>
<p>El complejo subterráneo cuenta con diversos puntos de acceso, diseñados para mantener separados el tránsito de los operadores y el del público. Entre ellos destaca la célebre <strong>Porta Libitinaria</strong>, históricamente relacionada con la retirada de los cadáveres de gladiadores caídos en combate. Otros accesos, dispuestos a lo largo de los corredores, enlazaban directamente con la cavea (gradas) y con el complejo de Ludus Magnus (el cuartel de gladiadores). Estas entradas resultaban esenciales para la rotación rápida de los participantes y la coordinación de las distintas tareas dentro del hipogeo.</p>
<h3>Materiales y Técnicas Constructivas</h3>
<p>Los subterráneos se construyeron usando materiales de alta calidad y métodos avanzados para la época. El uso de bloques de toba, travertino y ladrillos, junto a la técnica del opus caementicium, dio forma a muros portantes sólidos y duraderos. El suelo original, a menudo con opus spicatum, refleja la praxis constructiva romana, si bien con el paso del tiempo se han llevado a cabo modificaciones y refuerzos que han dejado diferentes estratos en la estructura.</p>
<h3>Evolución Histórica e Intervenciones Posteriores</h3>
<p>Los subterráneos del Coliseo no permanecieron inalterados. Durante la etapa posflavia y la Antigüedad tardía, se llevaron a cabo distintos trabajos de refuerzo y adaptación para acomodarse a nuevas exigencias funcionales o religiosas.<br />
En la Antigüedad tardía y en la Edad Media, el final paulatino de los grandes espectáculos propició el abandono parcial de las áreas subterráneas, que después se reutilizaron con otros fines, hasta llegar a su definitivo colapso o relleno. Solo las investigaciones arqueológicas modernas, iniciadas a partir de la década de 1990, han permitido documentar en detalle la complejidad del hipogeo, identificando las alteraciones introducidas durante los periodos trajano, severo y tardoantiguo.</p>
<h2>Visitar los Subterráneos del Coliseo</h2>
<p>Explorar los subterráneos del Coliseo brinda una oportunidad única de penetrar en la ingeniería y la organización operativa del antiguo anfiteatro. Esta visita guiada permite descubrir los espacios ocultos que, en su día, sirvieron como “tras bambalinas” para los espectáculos de gladiadores, cacerías de animales y naumaquias.</p>
<h3>El Recorrido de la Visita</h3>
<p>El tour subterráneo suele comenzar junto a la entrada principal, cerca del extremo norte del anfiteatro, próximo a la llamada “espolón de Stern”. Desde allí, los visitantes recorren el pasillo central, que discurre a lo largo del eje principal de la arena. Este largo corredor, identificado por sus bóvedas de cañón y muros antiguos de toba, travertino y ladrillos, constituía el núcleo de la “máquina escénica” del anfiteatro.</p>
<p>Durante el recorrido, el guía describe las diferentes áreas y sus funciones originales:</p>
<ul>
<li><strong>Corredor Principal y Galerías Laterales:</strong> Estos pasillos conectaban la arena con las zonas de servicio, donde se armaban los decorados y se gestionaba el traslado de gladiadores, animales y equipos.</li>
<li><strong>Entradas Específicas:</strong> Entre ellas destaca la histórica Porta Libitinaria, usada para retirar los cuerpos de gladiadores fallecidos. Otras puertas daban un acceso directo a la cavea y al complejo de Ludus Magnus, el cuartel de gladiadores.</li>
</ul>
<h3>Qué Verás</h3>
<p>En la visita guiada a los subterráneos, los visitantes podrán contemplar y entender diversos elementos estructurales y funcionales:</p>
<ul>
<li><strong>Bóvedas y Muros Originales:</strong> Los antiguos corredores, edificados con las técnicas de la ingeniería romana, siguen mostrando vestigios de opus reticulatum y opus incertum, testigos de la solidez y disposición modular del proyecto.</li>
<li><strong>Sistema de Drenaje:</strong> Se explica cómo, ya en época antigua, se disponía de canales para desalojar el agua con rapidez, crucial para las naumaquias que en el pasado anegaban la arena para batallas navales simuladas.</li>
<li><strong>Zonas de Servicio:</strong> Los espacios usados para almacenar y preparar el atrezzo escénico, así como las áreas de espera para gladiadores y bestias, pueden apreciarse parcialmente gracias a la recuperación arqueológica de las últimas décadas.</li>
<li><strong>Dispositivos Funcionales:</strong> Los restos de mecanismos de elevación (montacargas y plataformas móviles), junto con aperturas destinadas en su momento a mover con rapidez escenografías y participantes, evidencian la meticulosa organización operativa del anfiteatro.</li>
</ul>
<h3>Entradas y Visitas Guiadas</h3>
<p>El acceso a los subterráneos del Coliseo se limita a visitas guiadas, imprescindibles para garantizar la protección del monumento y la conservación de sus espacios históricos. Las entradas al tour pueden adquirirse en línea a través del sitio oficial del Parco Archeologico del Colosseo o mediante agencias autorizadas.<br />
Se ofrecen diversas modalidades:</p>
<ul>
<li><strong>Visita Guiada Estándar:</strong> Presenta un recorrido completo por los subterráneos, con explicaciones detalladas a cargo de guías especializados.</li>
<li><strong>Visita Combinada:</strong> Incluye acceso tanto a los subterráneos como a otras zonas relevantes del Coliseo, ofreciendo una visión de conjunto de todo el recinto.</li>
<li><strong>Visitas Privadas:</strong> Proporcionan una experiencia personalizable, con itinerarios flexibles y la posibilidad de profundizar en aspectos específicos de la historia y organización del hipogeo.</li>
</ul>
<p>La experiencia se ve además enriquecida con dispositivos de audioguía, que brindan explicaciones precisas y permiten a los visitantes valorar en su totalidad la complejidad histórica y arquitectónica de los subterráneos.</p>
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		<title>Arena</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 14:41:25 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Descubre la arena del Coliseo, el corazón de los espectáculos de la antigua Roma, símbolo de ingenio y gloria, hoy centro de innovadores proyectos de restauración y puesta en valor.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Historia de la Arena del Coliseo</h2>
<p>La arena del Coliseo, ubicada en el centro del Anfiteatro Flavio, es uno de los espacios más emblemáticos de la antigua Roma. Atestigua la compleja evolución funcional y simbólica que el monumento ha experimentado a lo largo de los siglos. A continuación, se presenta un resumen de las principales fases históricas, desde su construcción en el siglo I d. C. hasta las interpretaciones e intervenciones modernas, cada una marcada por períodos y eventos específicos.</p>
<h3>Antigüedad: Construcción y Funciones Originales</h3>
<p>La construcción del Anfiteatro Flavio comenzó en el año 72 d. C. bajo el emperador Vespasiano (69–79 d. C.) y fue terminada por sus sucesores Tito (79–81) y Domiciano (81–96). Todo el complejo se concibió para exhibir el poder y la grandeza de la dinastía Flavia, mientras que la arena se diseñó específicamente como escenario de los espectáculos públicos.</p>
<h4>La Arena y los Espectáculos Públicos</h4>
<p>Originalmente, la arena estaba destinada a albergar combates de gladiadores, venationes (cacerías de animales exóticos) y, en determinados casos, naumaquias — batallas navales simuladas. El piso, hecho de paneles de madera sostenidos por un complejo sistema de vigas y pilares, se cubría con una capa de arena (lapis tesselatus). Esta arena ocultaba una red de túneles y pasadizos subterráneos, lo que permitía rápidos cambios escénicos y facilitaba el movimiento de animales y combatientes, generando así el efecto dramático deseado ante el público.</p>
<h3>Antigüedad Tardía: Crisis y Transformaciones Funcionales</h3>
<h4>Declive de los Espectáculos Paganos</h4>
<p>En el siglo III d. C., se produjo una disminución gradual de los espectáculos tradicionales, junto con la creciente difusión del cristianismo. Apologistas cristianos como Tertuliano denunciaron la brutalidad de los juegos, refiriéndose a la arena como un “templo de todos los demonios”. Este rechazo de los valores paganos llevó a una reducción progresiva de los espectáculos violentos, reflejando la transición de una sociedad regida por “pan y circo” a una que adoptaba nuevos valores devocionales.</p>
<h4>Reutilización y Abandono Funcional</h4>
<p>En los siglos IV y V d. C., con el Imperio en declive y la desaparición de los espectáculos públicos, la arena perdió de forma gradual su propósito original. Registros y testimonios señalan que este espacio fue en parte reutilizado como depósito, área de sepultura y, en ocasiones, como parte de asentamientos habitacionales temporales. El deterioro de la estructura la convirtió en una ruina, aunque conservaba su carga simbólica asociada al recuerdo de la violencia del pasado.</p>
<h3>Edad Media: La Arena como Lugar de Martirio y Reliquia</h3>
<h4>La Tradición de los Martirios</h4>
<p>Desde la llegada del cristianismo hasta el siglo XII, los relatos religiosos transformaron la imagen de la arena. Fuentes hagiográficas y recopilaciones de “passiones martyrum” consolidaron la idea de que los primeros cristianos habían sido martirizados en este lugar. La veneración de los mártires, una parte central de la devoción popular, otorgó un nuevo significado a la arena: pasó a interpretarse como un espacio sagrado, donde la tierra —impregnada de la sangre de los mártires— se consideraba una reliquia viva.</p>
<h5>Prácticas Devocionales y Recolección de Tierra</h5>
<p>En la Edad Media, era común recoger pequeñas cantidades de tierra de la arena, que luego se conservaban como objetos sagrados y talismanes. Estas costumbres reflejaban el deseo de mantener vivo el recuerdo de los sacrificios cristianos, transformando lo que alguna vez fuera un lugar de espectáculos brutales en un entorno devocional.</p>
<h3>Renacimiento: Resacralización y Redescubrimiento de la Antigüedad</h3>
<h4>Renacimiento de los Intereses Clásicos</h4>
<p>Durante el Renacimiento (siglos XV–XVI), se reavivó y profundizó el estudio de las técnicas constructivas y de la ingeniería romana. Estudiosos y arquitectos analizaron la estructura de la arena, subrayando su ingenio y funcionalidad original. Estas investigaciones impulsaron la idea de restaurar y resacralizar dichos espacios en una época en la que el patrimonio antiguo se reinterpretaba a la luz de los nuevos valores humanistas.</p>
<h4>Iniciativas de Resacralización en la Época Barroca</h4>
<p>En la era barroca (finales del siglo XVI–XVII), se propusieron diversas ideas para reintroducir una dimensión devocional en el anfiteatro.</p>
<h3>El Proyecto de Gian Lorenzo Bernini</h3>
<p>Entre las propuestas más célebres se halla la de Gian Lorenzo Bernini, quien concibió una intervención en la planta baja de la arena. Según su plan, dicha zona se cerraría al tráfico de carruajes y se instalarían imponentes puertas con inscripciones conmemorativas. Este enfoque perseguía un doble objetivo: por un lado, proteger y destacar la tierra, íntimamente ligada al recuerdo del martirio; por otro, convertir el espacio en un “escenario sagrado” que aunara la devoción y la memoria histórica.</p>
<p>Si bien la propuesta de Bernini influyó e inspiró numerosos proyectos de restauración posteriores, nunca llegó a implementarse en su totalidad. Algunas partes quedaron sin llevarse a cabo y fueron reinterpretadas más adelante en distintas intervenciones.</p>
<h3>Épocas Moderna y Contemporánea: Excavaciones, Restauraciones y Nuevas Interpretaciones</h3>
<h4>Iniciativas Arqueológicas y de Restauración</h4>
<p>Desde el siglo XVIII —y con mayor intensidad en los siglos XIX y XX— el Coliseo fue objeto de excavaciones arqueológicas sistemáticas y de trabajos de restauración que también afectaron el área de la arena. Estas labores, desarrolladas por instituciones e investigadores (incluyendo estudios significativos en las zonas subterráneas), recuperaron elementos estructurales originales, como el sistema de vigas y el entarimado de paneles, contribuyendo así a reconstruir con mayor precisión las funciones originarias del anfiteatro.</p>
<h4>Reevaluación Crítica y Nuevas Interpretaciones</h4>
<p>Los estudios modernos han destacado el papel específico de la arena no solo como escenario de espectáculos, sino también como un componente fundamental de la ingeniería y la administración de los espacios subterráneos. El análisis de materiales y técnicas constructivas ha permitido esclarecer la evolución de la arena a lo largo del tiempo, que pasó de ser un lugar de espectáculos violentos a una pieza clave en la conservación integral del complejo arqueológico.</p>
<h3>Proyecto Contemporáneo: Nueva Arena del Coliseo</h3>
<h4>Contexto y Objetivos del Proyecto</h4>
<p>En 2014, el arqueólogo Daniele Manacorda revitalizó la idea de restaurar por completo la arena del Coliseo, despertando el interés del Ministerio de Bienes y Actividades Culturales. El plan se incluyó en 2015 dentro de los “Grandes Proyectos para los Bienes Culturales”, con un presupuesto de 18,5 millones de euros. El objetivo es devolver al monumento su apariencia original como “escenario teatral” y permitir una lectura integral de la estructura, incluidas las áreas subterráneas.</p>
<h4>Fases y Metodología del Proyecto</h4>
<p>El 22 de diciembre de 2020 se publicó la licitación para el diseño y la construcción del nuevo piso de la arena, con fecha límite el 1 de febrero de 2021. Tras la evaluación de las propuestas, la comisión nombrada por Invitalia seleccionó el proyecto presentado por Milan Ingegneria SpA, en colaboración con Labics Srl, el arquitecto Fabio Fumagalli, las firmas Croma y Consilium – Studio di Ingegneria, y con el apoyo técnico del profesor Heinz Best para los aspectos arqueológicos.</p>
<p>En una conferencia de prensa celebrada el 2 de mayo de 2021, el ministro Dario Franceschini señaló que esta iniciativa representa “un paso más en la reconstrucción de la arena”, con el propósito no solo de restituir la visión original del Coliseo, sino también de salvaguardar y conservar las estructuras arqueológicas subyacentes.</p>
<h4>Tiempos y Propósito</h4>
<p>Basado en el documento de directrices elaborado por un equipo multidisciplinar del Parco archeologico del Colosseo, el proyecto se preveía comenzar a fines de 2021 (o a inicios de 2022, a más tardar) y completarse en 2023. Su meta declarada es ofrecer al público la misma perspectiva central de la arena que disfrutaban los espectadores antiguos, posibilitando una experiencia integral del monumento y la realización de eventos culturales de gran relevancia, siempre respetando la conservación del patrimonio arqueológico.</p>
<h2>Descripción y Estructura</h2>
<p>Desde sus inicios, la arena del Coliseo fue concebida para albergar espectáculos de gran envergadura, como combates de gladiadores, venationes y naumaquias. Desde el punto de vista arquitectónico, puede diferenciarse en dos grandes etapas: el período de construcción y uso original, y el estado actual, identificado a través de vestigios y hallazgos arqueológicos.</p>
<p>La arena original era un espacio de forma elíptica de aproximadamente 86 por 54 metros. Su piso se dividía en dos niveles: alrededor del perímetro se erigía un marco de mampostería, mientras que la parte central constaba de tablas de madera recubiertas de arena, reemplazada para cada espectáculo.<br />
Este sistema —que permitía retirar rápidamente las tablas (según indica un diseño preliminar alrededor del 80 d. C., en los años de inauguración del anfiteatro)— hacía posible reconfigurar el piso de la arena para cada nueva representación, garantizando una cobertura uniforme y facilitando el drenaje y el control de la humedad.</p>
<h4>Organización de los Espacios Subterráneos</h4>
<p>Bajo el nivel de la arena, la genialidad romana se manifiesta en un complejo sistema subterráneo (<em>hypogeum</em>), desarrollado en diferentes fases.</p>
<ul>
<li><strong>Fase Inicial (Vespasiano–Tito):</strong> Durante los gobiernos de Vespasiano y Tito, la arena podía inundarse para la realización de naumaquias (batallas navales simuladas), tal como lo describe el poeta Marcial en su <em>De spectaculis</em>. En esta etapa, los espacios subterráneos eran menos estructurados y se destinaban principalmente a la transición de escenarios y a funciones logísticas.</li>
<li><strong>Reorganización bajo Domiciano:</strong> Más tarde, bajo Domiciano (81–96 d. C.), se construyó un amplio sistema en mampostería debajo de la arena. Un corredor central, alineado con el eje principal de la arena, se complementaba con 12 pasillos laterales para permitir el paso de gladiadores, animales exóticos y escenografías.<br />
Estas áreas de servicio, concebidas para agilizar los cambios de escena, contaban con mecanismos (montacargas, plataformas móviles, rampas inclinadas y dispositivos de contrapeso) que hacían posible elevar al escenario elementos de atrezzo, arena usada e incluso animales sin interrumpir el desarrollo de los espectáculos.</li>
</ul>
<h4>Funcionalidad Escénica y Relación con la Cavea</h4>
<p>La arena se ubicaba a un nivel inferior a la cavea, es decir, las gradas del anfiteatro, que se alzaban aproximadamente 4 metros por encima. Dicho podio se adornaba con estatuillas, bajorrelieves y piezas de mármol, delimitado por una balaustrada de bronce. La posición de la arena, integrada con la cavea, aseguraba a los espectadores una visión privilegiada del “escenario”, mientras la compleja logística tenía lugar tras bastidores en los espacios subterráneos.</p>
<h3>Estructura Actual</h3>
<h4>Vestigios de la Configuración Original</h4>
<p>Los estudios arqueológicos realizados en la arena han posibilitado reconstruir detalladamente su configuración original. Estas investigaciones revelaron:</p>
<ul>
<li><strong>Diseño del Piso:</strong> Aunque los elementos de madera originales se han perdido, la estructura de mampostería que delimitaba el perímetro de la arena sigue siendo claramente visible. Las capas restantes confirman la presencia de un núcleo central que antes se cubría con arena.</li>
<li><strong>Sistemas Subterráneos:</strong> Las hendiduras y cavidades en el subsuelo corresponden a pasillos y cámaras de servicio donde se trasladaban gladiadores, animales y maquinaria escénica. Estos hallazgos subrayan el alto nivel de especialización de la ingeniería romana en la organización de espacios funcionales.</li>
</ul>
<h4>Integración con el Anfiteatro</h4>
<p>La configuración actual de la arena se integra en el esquema global del Anfiteatro Flavio. Aunque a lo largo de los siglos el área ha sufrido desgaste y cambios por el paso del tiempo y diversas intervenciones, aún se reconocen el trazado elíptico original y la disposición de los espacios subterráneos. Las investigaciones en curso siguen aportando datos valiosos sobre la verdadera magnitud de las soluciones de ingeniería romanas, evidenciando que la arena era mucho más que un mero espacio de exhibición: constituía el centro de un sistema escénico y funcional altamente sofisticado.</p>
<h3>Proyecto Futuro de Reconstrucción de la Arena</h3>
<h4>Características Técnicas del Nuevo Piso</h4>
<p>El nuevo piso de la arena, que abarcará una superficie total de unos 3.000 metros cuadrados, se fabricará con paneles móviles de fibra de carbono revestidos en madera Accoya. Gracias al proceso de acetilación, la madera Accoya ofrece mayor resistencia y durabilidad, además de ser sostenible al proceder de plantaciones certificadas.<br />
El plan contempla:</p>
<ul>
<li><strong>Paneles Móviles</strong><br />
Algunas secciones del piso consistirán en paneles giratorios y deslizables que permitirán modificar la configuración escénica y dejar pasar la luz natural a los hipogeos.</li>
<li><strong>Ventilación y Control Ambiental</strong><br />
Se instalarán veinticuatro unidades de ventilación mecánica capaces de renovar completamente el aire en los espacios subterráneos en unos treinta minutos. Estarán integradas con un sistema de monitoreo continuo de temperatura y humedad.</li>
<li><strong>Protección de los Espacios Inferiores</strong><br />
El nuevo piso se diseñará para aislar física y químicamente las estructuras hipogeas existentes, sin emplear anclajes profundos, con el fin de asegurar la máxima reversibilidad de la intervención.</li>
<li><strong>Manejo del Agua</strong><br />
Se implementará un sistema de recolección y reutilización de aguas pluviales para reducir el consumo y abastecer los servicios sanitarios del monumento.</li>
</ul>
<h2>Uso de la Arena en la Antigüedad</h2>
<p>Desde la época del Imperio Romano, la arena del Coliseo fue el núcleo de los espectáculos públicos y un símbolo de la grandeza y la pericia ingenieril de Roma. Albergaron una amplia variedad de eventos, desde combates de gladiadores hasta venationes y elaboradas naumaquias, convirtiendo el monumento en un escenario multifuncional capaz de asombrar al público con su complejidad organizativa y escénica.</p>
<h3>Naumaquias</h3>
<p>Durante el período flavio, bajo Vespasiano, Tito y Domiciano, la arena se diseñó de modo que pudiera transformarse en un auténtico “teatro acuático”. Desde el inicio, se previó la posibilidad de inundar temporalmente el piso de la arena para celebrar naumaquias —batallas navales simuladas— dentro de festejos públicos o triunfos militares.</p>
<p>El diseño original consistía en un entarimado de madera colocado sobre una base de mampostería, que podía desmontarse con rapidez para facilitar la inundación del área. Un sofisticado sistema de canalización permitía introducir el agua necesaria para convertir la arena en una cuenca artificial, donde se recreaban batallas navales con elaboradas escenografías. Estos espectáculos estaban pensados para exaltar la potencia del Imperio y evidenciar la capacidad romana de manipular los elementos naturales a través de la ingeniería.</p>
<h3>Venationes</h3>
<p>Las venationes (cacerías de animales) representaban otra modalidad fundamental de entretenimiento en la arena. En estos eventos, el Coliseo se transformaba en el escenario para la caza de bestias exóticas traídas de las regiones más remotas del Imperio. Los romanos, orgullosos de la magnitud de su dominio, importaban animales como leones, elefantes, hipopótamos y otras especies raras para exhibirlos en los espectáculos.</p>
<p>El sistema organizativo de la arena se vinculaba estrechamente con una red compleja de espacios subterráneos, a fin de manejar el transporte de animales y coordinar sus apariciones dramáticas. Estas áreas de servicio, con pasillos y cámaras, facilitaban la aparición repentina de animales en el piso de la arena, creando efectos simbólicos y dramáticos de gran impacto. Además, la exhibición de estas criaturas tenía una función propagandística, demostrando la capacidad del Imperio de dominar la naturaleza y someter territorios y pueblos lejanos.</p>
<h3>Ludi Gladiatorii</h3>
<p>Los combates de gladiadores constituían el núcleo central de los espectáculos en la arena. En estos enfrentamientos, gladiadores —con frecuencia esclavos o prisioneros de guerra— luchaban siguiendo esquemas ritualizados y coreografiados que potenciaban su significado simbólico. La figura del gladiador se idealizaba como emblema de coraje y disciplina, mientras que el combate era una metáfora de la lucha entre el orden y el caos, entre la virtud romana y la barbarie.</p>
<p>La estructura subterránea del Coliseo desempeñaba un papel fundamental en estos eventos. Gracias a dispositivos mecánicos como ascensores, rampas y plataformas móviles, los gladiadores podían hacer apariciones súbitas y espectaculares, intensificando la tensión y la atmósfera dramática. Las áreas de servicio, con pasillos diseñados para tal fin, permitían coordinar las entradas de los participantes y gestionar con eficiencia sus desplazamientos, manteniendo un flujo constante de combates con alto impacto visual.</p>
<h2>Experiencia Turística de la Arena del Coliseo</h2>
<p>La arena, auténtico corazón del Anfiteatro Flavio, es hoy parte fundamental de la oferta turística del Coliseo, brindando a los visitantes la oportunidad de sumergirse no solo en la imponente arquitectura de sus muros exteriores, sino también en el complejo sistema escénico que antaño acogió gladiadores, animales exóticos y espectaculares naumaquias.</p>
<h3>Accesibilidad y Modalidades de Visita</h3>
<p>El acceso a la arena se incluye en los recorridos guiados que organiza la Superintendencia Especial para el Coliseo y la entidad encargada de gestionar el Parque Arqueológico. Estas visitas están reglamentadas y se realizan exclusivamente con guías oficiales, con reserva obligatoria para garantizar la protección y seguridad del monumento. Los recorridos ofrecen una perspectiva detallada de la configuración original de la arena y el funcionamiento de su maquinaria escénica.</p>
<h3>Qué Ver Durante la Visita</h3>
<p>Durante el recorrido, los guías explican la distribución original de la arena, destacando que, en la antigüedad, el suelo consistía en tablones de madera cubiertos de arena, renovada constantemente mediante mecanismos de transporte y elevación. Los visitantes pueden observar los rastros de los pasillos que permitían desplazar con rapidez a gladiadores, animales y elementos de escenografía.<br />
Además, se detalla el funcionamiento de los sistemas mecánicos, como los antiguos ascensores y corredores que conectaban la arena con los niveles subterráneos —hoy en día objeto de estudio arqueológico y parte esencial del itinerario interpretativo. Esta información ofrece una visión integral de la ingeniería romana, capaz de coordinar de manera sumamente eficaz las complejas operaciones escénicas y logísticas de los espectáculos públicos.</p>
<h3>Experiencia y Valor Cultural</h3>
<p>Visitar la arena del Coliseo significa regresar al escenario de eventos que, a lo largo de los siglos, simbolizaron el poder y la grandeza de la antigua Roma. Con datos históricos y técnicos, las visitas guiadas muestran cómo se concibió el área para transformarse en un escenario dinámico donde se alternaban duelos de gladiadores, cacerías de animales y exhibiciones náuticas.<br />
Gracias a la investigación arqueológica y a los recientes proyectos de puesta en valor, el visitante de hoy puede apreciar tanto los vestigios del antiguo sistema escénico como las soluciones innovadoras implementadas para conservar el monumento. Por ende, la oferta turística va más allá de una mera visita panorámica y se convierte en una experiencia directa que profundiza el conocimiento de la historia romana a través de evidencias visuales y contextuales.</p>
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		<title>Domus Aurea</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Jan 2020 10:18:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La Domus Aurea, situada entre las colinas Esquilino, Celio y Palatino, era un conjunto de edificios, fuentes y jardines con un lago artificial en el centro y debe su nombre a su imponente cúpula dorada. El arqueólogo Andrea Carandini ha definido este lujoso complejo de construcción "una Versalles en el corazón de Roma".</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Historia de la Domus Aurea</h2>
<p>La Domus Aurea, de la que hoy podemos visitar la superlativa sala octagonal bajo los jardines de la Colina del Oppio, fue construida a raíz del incendio que devastó Roma en el año 64 d.C. durante este incendio fue destruida también la primera residencia imperial de Nerón, La Domus Transitoria.</p>
<h3>Construcción de la Domus Aurea: Nerón (64 d.C.)</h3>
<p>En el lugar de esta última Nerón encargó a los arquitectos <strong>Severus</strong> y <strong>Celer </strong>la construcción de de una nueva, amplia y lujosa villa: la <strong>Domus Aurea</strong>.</p>
<p>Fue construida en poco más de cuatro años, testimonio del poder del emperador y de su gloria, y fue decorada por el famoso pintor <strong>Fabullus</strong>. El inmenso complejo incluía pabellones para fiestas, termas con agua normal y sulfurosa, diferentes salones para banquetes.</p>
<p>En los Anales de <strong>Tácito</strong> se menciona que el mismo emperador supervisaba los trabajos y cuidaba cada detalle del proyecto. El pueblo romano odiaba la domus puesto que había sido construida despojando de sus espléndidas estatuas los templos de Roma y de Grecia, saqueando los bienes de los ciudadanos más ricos de la Urbe y de todo el imperio. <em><strong>«Bien! ¡Por fin puedo empezar a vivir como un ser humano!</strong> </em>(Nerón, entrando por primera vez en su Domus áurea)» (Svetonio, Nerón, 31.2.)</p>
<p>Al igual que el Coliseo, la Domus fue edificada con gigantescas paredes de ladrillos de las que sólo queda el sitio de la Colina del Oppio, con alrededor de 150 habitaciones. Casi todas las estructuras estaban cubiertas por bóvedas a cañón de 10-11 metros de altura divididas alrededor de la sala de planta octagonal, epicentro de toda la implantación, de unos 400 metros de largo.</p>
<h3>La destrucción de Vespasiano</h3>
<p>El emperador Vespasiano, jefe de la dinastía Flavia, con la voluntad de devolver al pueblo romano los espacios urbanos usurpados por Nerón, en pocos años emprendió la obra de destrucción de la Domus. La hizo saquear gracias a la » <strong>Damnatio memoriae</strong> » en latín «<strong>condena de la memoria</strong>» emanada por el Senado romano para aniquilar la memoria de Nerón y su dorada residencia.</p>
<p>Dio la orden de drenar las aguas del lago, demoler los edificios aplanándolos y llenándolos de escombros para erigir el famoso «<strong>Anfiteatro Flavio</strong>» (<a href="/sitios/coliseo/">Coliseo</a>). Unos años después, sobre los escombros de la Domus enterrada, el emperador Tito hizo construir las <strong>Termas</strong> (80 d.C.) por el arquitecto <strong>Apollodoro de Damasco</strong>, así como el emperador <strong>Trajano</strong> hizo realizar un complejo termal (104-109 d.C.).</p>
<p>Fue despojada de las lujosas decoraciones y esculturas, mientras que las habitaciones se cubrieron de tierra hasta arriba, a veces para servir de base a los futuros edificios. Las lujosas salas fueron saqueadas quitando su revestimiento. Los suntuosos frescos y las decoraciones de estuco de la Domus Aurea permanecieron así enterrados durante siglos hasta el Renacimiento.</p>
<p>En pocas décadas la Domus fue enterrada bajo los nuevos edificios pero esta destrucción total salvó las «grotescas». Como las cenizas volcánicas de <strong>Pompeya</strong>, las toneladas de arena tuvieron la función de protegerlas de su perenne amenaza, la humedad.</p>
<h3>El hallazgo en el siglo XV</h3>
<p>El hallazgo ocurrió a finales del siglo XV cuando un joven romano cayó accidentalmente en una grieta en el suelo en el lado de la Colina del Oppio, se encontró en una inusual cueva mirando sorprendidos antiguos frescos en las paredes a su alrededor.</p>
<p>Los frescos descubiertos intrigaron muy pronto a los jóvenes artistas romanos que bajaban con grandes cestas de mimbre para poder estudiar estas pinturas a la luz de las antorchas.</p>
<p>Con gran sorpresa las obras resultaron ser una revelación de lo que era la verdadera cara de la pintura en la antigua ciudad y su esplendor imperial. El estilo buscado de las arquitecturas y de las escenas mitológicas de animales imaginarios en estilo de cuento de hadas, influyeron en grandes pintores como el <strong>Pinturicchio, Rafael </strong>y <strong>Miguel Ángel</strong> para los frescos de los <strong>Palacios Vaticanos</strong>, de <strong>Castillo Sant&#8217;Angelo</strong> y de <strong>Palazzo Madama</strong>.</p>
<p>Durante siglos, como símbolo de estima, muchos fueron los famosos que dejaron su firma en esas paredes, desde<strong> Domenico Ghirlandaio</strong> hasta <strong>Giulio Romano</strong>, desde <strong>Martin van Heemskerck</strong> hasta<strong> Filippino Lippi</strong>, desde<strong> Giacomo Casanova</strong> hasta el <strong>Marqués de Sade</strong>.</p>
<p>De opinión opuesta, el pintor e histórico del arte <strong>Giorgio Vasari</strong> y el arquitecto romano <strong>Vitruvio</strong> que criticaron duramente las decoraciones porque eran demasiado excéntricas y utópicas. Estas «imágenes de las grutas» (de ahí el término «<strong>grotesco</strong>«), gracias a los artistas que trabajaban en Roma en aquella época, se difundieron por todas partes por la gran demanda de los papas y de la clase nobiliaria en toda Italia.</p>
<p>Cuando se descubrieron las pinturas y los estucos todavía estaban vivos y brillantes, pero pronto comenzaron los problemas de su conservación, que se desvanecieron rápidamente debido a la humedad y acabaron siendo olvidados. Sólo después de los hallazgos de los frescos de <strong>Pompeya</strong> los estudiosos se volvieron a interesar por las «grotescas» y en 1772 se retomaron las excavaciones en la Domus Aurea.</p>
<h3>Las excavaciones</h3>
<p>Para documentar las bellezas que Nerón colocó en la Domus Aurea, en 1506, bajo la Colina del Oppio, fue encontrado el grupo escultórico del <strong>Laocoonte</strong> (Museos Vaticanos), junto a las estatuas de bronce del <strong>Gálata moribundo</strong> (Palacio Altemps), del <strong>Gálata Ludovisi</strong> (Museos Capitolinos) y la <strong>Venus Calipigia</strong> (MAN Napoli).</p>
<p>Desde el siglo XVIII hasta el siglo XX se liberaron de la tierra algunas habitaciones y se publicaron una serie de dibujos sacados de las decoraciones pictóricas. El Papa Clemente XIII encargó las primeras excavaciones autorizadas en la Domus Aurea haciendo resurgir de la tierra dieciséis habitaciones, con la publicación de otros sesenta grabados de los dibujos encontrados.</p>
<p>Unos años después, el arquitecto De Romanis recuperó de la tierra unas cincuenta habitaciones, publicando un plano y un informe. De 1939 a 1969 la Superintendencia Arqueológica de Roma exploró el piso superior e impermeabilizó las bóvedas.</p>
<p>La decadencia de las decoraciones y estucos, la precariedad de las estructuras amuralladas y los peligros de infiltraciones de agua llevaron al cierre del grandioso complejo que con otras fases alternas fue reabierto al público en 2017.</p>
<h2>Descripción</h2>
<p>La casa más grande e imponente jamás construida en la capital del Imperio englobaba las colinas del Palatino, de la Velia, del Oppio y parte del Esquilino hasta los Horti Maecenatis, que, aunque no estaban en el corpus de la Domus, constituían un anexo. Además la villa incluía la parte noroeste del Celio y el estanque que era el epicentro de la villa.</p>
<p>El acceso principal se hacía desde el <strong>Foro romano</strong>, cerca del Atrium Vestae; la entrada se realizaba a través de un enorme Vestibulum. Svetonio (Nerón, 31.2.) inserta en la descripción de la villa que:</p>
<p><strong><em>«[&#8230;] todo estaba cubierto de oro, adornado de gemas y nácar. Los comedores tenían techos altos cubiertos de lastras de marfil y perforados de manera que pudieran llover desde lo alto las flores y las esencias. La sala principal era circular y giraba sobre sí misma todo el día y la noche, sin parar, como la tierra. En los baños fluían aguas marinas y sulfurosas</em></strong>.<strong><em>»</em></strong></p>
<p>Y Séneca (Epístolas morales, 115.12.) escribe que el nuevo palacio «<em><strong>resplandece por el brillo del oro</strong></em>.»</p>
<h3>Exterior</h3>
<p>El exterior del complejo de la Domus tenía una superficie de aproximadamente 80 hectáreas e incluía estatuas, balcones, escaleras, piscinas y villas con campos, jardines y pabellones para fiestas o estancia para los huéspedes e incluso un estanque artificial. El enorme vestíbulo albergaba el célebre Coloso de Nerón, la gigantesca estatua de unos 35 metros que lo inmortalizaba como una verdadera divinidad en las vestiduras del Dios Sol.</p>
<p>Se extendía desde el Palatino a las laderas de la Colina del Oppio hasta la actual iglesia de San Pietro in Vincoli para llegar hasta el Esquilino con un área de 80 hectáreas, aproximadamente 2,5 kmq. con jardines y pabellones para fiestas y banquetes. En el centro de los jardines estaba el estanque en donde más tarde se levantó  el Coliseo.</p>
<p>En 1999, cuando se abrió la Domus Aurea, después de años de cierre por restauraciones, el arqueólogo Wallace-Hadrill declaró a un periodista <em><strong>«Nerón celebró las mejores fiestas de todos los tiempos».</strong></em> Tres siglos después de su muerte, durante los espectáculos públicos, todavía se distribuían monedas con su efigie: un <strong>«recuerdo»</strong> de una de las personalidades más discutidas de todos los tiempos.</p>
<h3>Interior</h3>
<p>La Domus era célebre no sólo por los extensos revestimientos todos brillantes de mármol blanco, marfil y materiales preciosos traídos de todo el imperio, sino también por los techos estucados incrustados de piedras preciosas y las pinturas y mármoles coloreados recubiertos de láminas de oro.</p>
<p>Tiene dos sectores: uno occidental, con un patio-jardín rectangular, rodeado por un pórtico de estilo jónico, a lo largo del cual se abren las salas privadas de la residencia. Aquí encontramos algunos de los locales más conocidos:</p>
<ul>
<li>la Sala de la bóveda de los búhos</li>
<li>el Ninfeo de Ulises y Polifemo</li>
</ul>
<p>Más cambiante el sector oriental, centrado en la sala de planta octagonal con dos grandes patios poligonales a sus lados. Completamente sin paredes, reemplazadas por una gran apertura hacia las habitaciones vecinas, esta sala se caracteriza por una abertura de la bóveda, un óculo en el centro, donde se filtraba la abundante luz del día. Algunas fuentes citan la sala como la «<strong>coenatio rotunda</strong>» (comedor redondo).</p>
<p>La falta de puertas, letrinas, ambientes de servicios y sistemas de calefacción sugiere que la gigantesca estructura era sólo un lugar de ocio para el emperador y sus invitados. En la obra «<em>Vita dei Cesari</em>» el historiador<strong> Svetonio</strong> describe así la Domus «<em><strong>ha sido considerada siempre una leyenda, pero es una realidad</strong></em>«.</p>
<h4>Las decoraciones</h4>
<p>Después de un abandono milenario, la riqueza pictórica de los suntuosos frescos y las decoraciones en estuco, fueron la principal fuente de inspiración de la antigua pintura romana para Rafael que la dibujó a manos llenas en los palacios de la nobleza y de los cardenales romanos y en las «<strong>Habitaciones del Vaticano</strong>«.</p>
<p>Analizando las paredes, se puede observar que en los ambientes principales el revestimiento de mármol de la parte inferior ha extraído. Quedan, en cambio, los frescos, que cubrían la parte alta de las superficies.</p>
<p>La obra pictórica fue encargada a un pintor de gran talento como Fabullus. La técnica del fresco, aplicada al yeso fresco, requiere un toque rápido y seguro: Fabullus y sus colaboradores cubrieron un porcentaje impresionante del área en pocos años.</p>
<p>Plinio el Viejo, en su «<strong>Naturalis historia</strong>«, cuenta cómo Fabullus visitaba sólo por unas horas al día la Domus, para trabajar sólo cuando la luz era adecuada. La rapidez de la ejecución de Fabullus daba una unidad extraordinaria a su composición, una delicadeza sorprendente a su ejecución.</p>
<p>Estas decoraciones, aunque han llegado a nosotros en pequeños fragmentos de pintura, se han integrado con los dibujos de los artistas renacentistas que descendían a inspirarse en estas «grutas».</p>
<p>Un cambio destinado a ser una gran revolución para el arte futura, fue el hecho que Nerón fuese contra la tendencia del momento de colocar la decoración de mosaicos sólo en el suelo. La innovación que el emperador aportó fue poner los mosaicos en los techos abovedados.</p>
<p>Sólo algunos fragmentos han escapado a la degradación, pero esta técnica original ha sido imitada a lo largo de los siglos, convirtiéndose en una técnica irrenunciable para el desarrollo del arte cristiano como los mosaicos que decoran innumerables iglesias en <strong>Roma, Rávena, Constantinopla </strong>y<strong> Sicilia</strong>.</p>
<h4>El reciente descubrimiento: la Sala de la Esfinge</h4>
<p>Durante las excavaciones realizadas recientemente en 2018, los arqueólogos encontraron una habitación oculta en la Domus Aurea que desde hace más de 2000 años no había sido visitada; <em>«Es un descubrimiento excepcional y emocionante»</em> dijeron.</p>
<p>Se estaban llevando a cabo obras de restauración en el sitio antiguo cuando se observó una abertura en una de las paredes; investigaciones adicionales llevaron a los restauradores a la misteriosa habitación, rica de frescos, permaneció en la oscuridad durante unos veinte siglos.</p>
<p>El salón fue llamado legítimamente «<strong>Salón de la Esfinge</strong>«. Las Esfinges, Centauri y el dios pagano Pan decoran las paredes rodeadas de flores, frutas, pájaros, guirnaldas, ramas de árboles, criaturas submarinas estilizadas, festones de flores y aves.</p>
<p>Gran parte de la nueva sala está todavía enterrada y por razones de estabilidad de todo el yacimiento arqueológico, por el momento no se espera el desmonte de los antiguos escombros. Excavar más podría minar la solidez de la estructura para siempre.</p>
<h3>Arqueología actual del área</h3>
<p>Hoy sólo una parte de la Domus es visible, la mayor parte de la cual permanece intacta bajo los jardines de la Colina del Oppio. Los trabajos de excavación y mantenimiento continúan ininterrumpidamente, permitiendo las visitas sólo el sábado y el domingo. Durante la semana se continúa trabajando para ponerla a salvo y para sacar a la luz otros hallazgos importantes de la inmensa residencia neroniana.</p>
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		<title>Termas de Caracalla</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Nov 2016 17:22:17 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Entre los monumentos más espléndidos de la antigua Roma se encuentra el complejo arquitectónico conocido como las Termas Antoninianae, o, como las llamamos hoy, las Termas de Caracalla. Son las más famosas de todas las antiguas termas romanas, construidas entre el 211 y el 224 d.C. por los emperadores Caracalla, Heliogábalo y Alejandro Severo. Las [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Entre los monumentos más espléndidos de la antigua Roma se encuentra el complejo arquitectónico conocido como las Termas Antoninianae, o, como las llamamos hoy, las <strong>Termas de Caracalla</strong>. Son las más famosas de todas las antiguas termas romanas, construidas entre el 211 y el 224 d.C. por los emperadores <strong>Caracalla, Heliogábalo <strong>y</strong> Alejandro Severo</strong>. Las Termas de Caracalla, cuyo nombre oficial es <strong>Marco Aurelio Antonino</strong>, de ahí Termas Antoninianae, fueron el complejo termal más grande de la Roma imperial y del mundo.</p>
<p>Los baños, que estuvieron en funcionamiento durante más de tres siglos, eran enormes edificios con altísimas bóvedas decoradas con frescos que cubrían sus gigantescas salas. Esta inmensa estructura de once hectáreas albergaba instalaciones balnearias que podían recibir a más de 1.600 personas a la vez. En total, los baños podían acoger entre 6.000 y 8.000 visitantes al día.</p>
<h2>Caracalla</h2>
<p>El emperador Caracalla, hijo de <strong>Septimio Severo</strong>, se casó con <strong>Plautilla</strong>, hija del prefecto del pretorio <strong>Plauziano</strong>, a quien él mismo mandó ejecutar bajo la acusación de conspiración, envidioso como era de su poder. La dinastía de los Severos, en decadencia, buscaba apoyo entre las distintas clases sociales, y los nuevos baños fueron construidos cerca de la <strong>Vía Apia</strong> para que cualquier visitante que llegara a Roma los viera inmediatamente.</p>
<p>El emperador, apodado Caracalla por una túnica gálica que solía usar, tenía una pésima reputación también por haber asesinado a su popular hermano <strong>Geta</strong> y es conocido por su decisión de otorgar la ciudadanía a todos los habitantes libres del Imperio Romano, sobre todo para aumentar los ingresos fiscales.</p>
<h3>El baño en la época romana</h3>
<p>Debido a que en la ciudad había pocas instalaciones sanitarias, los más de cincuenta baños públicos en la Roma imperial jugaron un papel fundamental en la sociedad romana. No solo mejoraban la salud y la higiene de los ciudadanos, sino que las termas también eran lugares que los romanos frecuentaban diariamente para socializar, relajarse e incluso para el cotilleo.</p>
<p>El ritual del baño se desarrollaba en un recorrido bien estructurado, comenzando con un baño caliente en el <strong>Calidarium</strong>, seguido de un paso por el <strong>Tepidarium</strong>, luego por el <strong>Frigidarium</strong> y finalizando con un baño en la <strong>Natatio</strong>, una gran piscina al aire libre.</p>
<p>El edificio central del complejo medía 214 por 114 metros y estaba compuesto por cuatro niveles, dos sobre la superficie y dos subterráneos. Es difícil no quedar impresionado aún hoy por las imponentes ruinas que se mantienen en pie hasta treinta metros de altura.</p>
<figure id="attachment_462" aria-describedby="caption-attachment-462" style="width: 696px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-462 size-full" src="https://www.archeoroma.it/wp-content/uploads/2016/11/Terme-di-Caracalla-Rovine.jpg" alt="Termas de Caracalla. Ruinas" width="696" height="477" /><figcaption id="caption-attachment-462" class="wp-caption-text">Termas de Caracalla. Ruinas</figcaption></figure>
<h3>Centro de bienestar</h3>
<p>Las Termas de Caracalla fueron más que un simple centro de baños; en realidad, eran un moderno <strong>spa</strong> multifuncional que también contaba con exuberantes jardines, gimnasios, una pista de atletismo, campos deportivos, salas de masajes y saunas. Hoy en día, lo llamaríamos un centro de bienestar por su versatilidad, con bibliotecas, restaurantes, galerías de arte, dos salas de lectura, una peluquería, perfumerías, pabellones musicales, un museo e incluso burdeles.</p>
<p>En todas partes, los suelos estaban cubiertos con mosaicos de colores vivos, con figuras de peces, caballitos de mar y querubines. Los mosaicos de colores estaban hechos con granito gris de Egipto, mármol amarillo de <strong>Numidia</strong>, mármol verde veteado de <strong>Caristo</strong> y pórfido verde y púrpura de <strong>Esparta</strong>. Debido a la riqueza exterior, con estatuas y fuentes rodeadas de hermosos azulejos, cualquiera que visitara estos baños experimentaría la grandeza del Imperio.</p>
<h3>Aqua Marcia</h3>
<p>El acueducto del <strong>Aqua Marcia</strong> garantizaba un sistema de distribución de agua que aseguraba un flujo constante. Bajo los edificios principales había dos niveles: el superior para los servicios y la calefacción, y el inferior para el drenaje del agua. En las estructuras subterráneas, cientos de fogoneros quemaban diariamente diez toneladas de leña para mantener el agua a la temperatura adecuada.</p>
<p>Los baños funcionaron perfectamente hasta el año 537 d.C., cuando <strong>Vitiges</strong>, rey de los <strong>Ostrogodos</strong>, durante el asedio de la ciudad, ordenó la destrucción de todos los antiguos acueductos que abastecían de agua a Roma.</p>
<h3>Las ruinas</h3>
<p>El abandono, la negligencia, los saqueos y un terremoto redujeron este gran complejo arquitectónico a ruinas. Sin embargo, incluso en su estado decadente, los restos arqueológicos siguen impresionando a los visitantes con su tamaño y magnificencia. En 2012, se inauguró un <strong>museo subterráneo</strong> de cuatro kilómetros bajo las Termas de Caracalla, creando un ambiente evocador para admirar los objetos encontrados en el sitio.</p>
<p>Grandes capiteles esculpidos, relieves de mármol y otros ornamentos que alguna vez decoraron el suntuoso complejo termal. En verano, las famosas ruinas de las termas se convierten en un escenario colosal para la representación de grandiosas óperas. El Teatro de la <strong>Ópera de Roma</strong> se traslada a la magnífica ubicación de las Termas de Caracalla.</p>
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		<title>Panteón</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Oct 2016 14:25:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Panteón es uno de los monumentos más interesantes a nivel histórico y arquitectónico que todavía podemos visitar en el centro de Roma. Es el testimonio más importante del gran Imperio Romano, así como el edificio mejor conservado.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El Panteón es un templo Romano dedicado a los dioces (del griego antiguo: Πάνθεον [ἱερόν], Pántheon [hierón], «[templo] de todos los dioces»), que atrae visitantes de todas la partes del mundo por sus proporciones monumentales, la majestuosidad de la cúpula e su particular arquitectura, además de los misterios ocultos de su historia.</p>
<h2>Historia del Panteón</h2>
<h3>Panteón pre-adriano: los orígenes</h3>
<p>En las excavaciones de finales del siglo XIX y las más recientes excavaciones, entre 1995 y 1997, se revelan la presencia de dos niveles superpuestos de las fundaciones:</p>
<ul>
<li>un suelo inferior, al rededor de 1,5 metros (fase augustea)</li>
<li>el suelo actual (Panteón de Adriano)</li>
</ul>
<h4>La leyenda del primer Panteón</h4>
<p>Una leyenda narra que el primer Panteón fue construido en el <strong>Campo de Marte</strong>, a la altura de la antigua Palus Caprae, ya en el septimo siglo a.C. En aquel lugar el fundador de Roma, Rómulo, hijo del dios Marte y de Rea Silvia, ascendió al cielo mientras pasaba revista al ejército <sup class='footnote'><a href='#marker-148-1' id='markerref-148-1' onclick='return footnotation_show(148)'>1</a></sup>.</p>
<h4>El Panteón de Agripa</h4>
<p>Leyenda a parte, la <strong>primera construcción del Panteón</strong> fue iniziada en el año 27 a.C., por parte de <strong>Marco Vipsanio Agripa</strong> (63 a.C. &#8211; 12 a.C.) el cual le asignó la construcción a Lucio Cocceio Aucto, y fue concluida en el año 25 a.C.</p>
<p>El <strong>Panteón de Agripa</strong> estaba compuesto por un pórtico decástilo con un podio delantero y un acceso al norte de la plaza empedrada. A través de un imponente portón de bronce se accedía a un espacio circular interno delimitado por un muro de opus reticolatum.</p>
<p>Tal espacio circular pareciera ser un pórtico con columnas anulares, aunque estudios recientes, llevados a cabo por el arqueólogo Eugenio La Rocca, <sup class='footnote'><a href='#marker-148-2' id='markerref-148-2' onclick='return footnotation_show(148)'>2</a></sup> presumen que tal columnata no haya existido. La hipótesis deriva sobretodo de la constatación de la continuidad del suelo hasta el muro de seguridad. Además de la pavimentación (en Pavonazzetto) encontrada era difícilmente usada en la Roma antigua para espacios abiertos y la muralla de opus reticulatum era utilizada principalmente para recintos de monumentos fúnebres.</p>
<h3>El Panteón de Adriano</h3>
<h4>El incendio del año 110 y la reconstrucción del Panteón:</h4>
<p>Históricamente, se da por válida la teoría de que en el año 110 el Panteón fue totalmente destruido a raíz de un incendio causado por un rayo.</p>
<p>Sobre la reconstrucción del Panteón de Agripa existen varias teorías:</p>
<ol>
<li>que <strong>fue restaurado por Adriano</strong>, de acuerdo con los Scriptores Historia Augustea de mitad del siglo IV:<br />
«cum opera ubique infinita fecisset, numquam ipse nisi in Traiani patris templo nomen suum scripsit. Romae instauravit Pantheum, Septa, Basilicam Neptuni (…) eaque omnia propriis auctorum nominibus consecravit.»<sup class='footnote'><a href='#marker-148-3' id='markerref-148-3' onclick='return footnotation_show(148)'>3</a></sup></li>
<li>que fue restaurado varias veces por Apolodoro por orden de Trajano, al final demolido y restaurado por Adriano.</li>
<li>que fue totalmente <strong>reconstruido por el Emperador Trajano y terminado por su sucesor, Adriano.</strong></li>
</ol>
<p>Estudios más recientes tienden a validar la tercera hipótesis, distinguiendo dos edificios con el mismo nombre, que fueron construidos en periodos diferentes en la misma área. Se puede deducir particularmente en los relieves realizados en los cimientos durante algunas excavaciones llevadas a cabo a finales del siglo XIX. La teoría sostenida principalmente por Giuseppe Cozzo, afirma que los cimientos no sean vinculados al monumento erecto sucesivamente, el que vemos todavía hoy en día. Hasta tal punto que originalmente el Panteón debía tener un ingreso sur al cual se accedía a través de un majestuoso vestíbulo a menudo confundido con el lacónico de las Termas de Agripa.</p>
<p>En conclusión, las inscripciones que Adriano hizo tallar en el friso de la fachada, las cuales sugieren que fue Agripa quien comisionó el monumento, son en realidad un homenaje.</p>
<h2>Descripción</h2>
<p>La estructura del Panteón está compuesta por tres elementos arquitectónicos:</p>
<ul>
<li>un <strong>espacio interno con una planta circular </strong> constituido por una redonda interna y una externa cubierta por una cúpula hemisférica.</li>
<li>un <strong>avancuerpo</strong> que comunica el espacio interno con el pronaos.</li>
<li>un <strong>pronaos</strong> octástilo.</li>
</ul>
<h3>Fundaciones</h3>
<p>Las fundaciones, técnicamente “a trinchera”, se realizan en hormigón y poseen unas dimensiones de 4.5 metros de profundidad, 7.3 metros de espesor y 43.30 metros de diámetro.</p>
<p>Las fundaciones <strong>sufrieron daños en el tiempo</strong>, probablemente debido al terreno pantanoso sobre el cual fue construido el monumento. Por este motivo viene construido sucesivamente un segundo anillo de refuerzo de los cimientos, el cual obliga a emparejar la cuotas de la capa de rodadura.</p>
<p>Por el mismo motivo, en una fase sucesiva se construyen, además de un avancuerpo frontal y otros elementos arquitectónicos externos que no estaban previstos en el proyecto inicial. El objetivo era el de descargar las fuerzas de empuje.</p>
<h3>Redonda</h3>
<table>
<tbody>
<tr>
<td>Altura</td>
<td>30,40 metros</td>
</tr>
<tr>
<td>Espesor</td>
<td>6,20 metros</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La “redonda” es el término usado para definir la estructura central del Panteón , el primer elemento arquitectónico en orden cronológico de construcción, y deriva de un término popular que lo asocia a su inconfundible forma cilíndrica.</p>
<p>La obra fue realizada con una técnica de <strong><em>opus caementicium</em></strong>, o bien un hormigón fundido entre dos paramentos de ladrillos (<strong><i>opus latericium</i></strong>). Se pueden distinguir tres tipos diferentes de materiales utilizados para el hormigón:</p>
<ol>
<li>Hasta la primera cornisa: hormigón con trozos de toba y Travertino</li>
<li>Desde la segunda cornisa: hormigón con toba y ladrillo</li>
<li>A partir de la segunda cornisa: hormigón con ladrillos triturados</li>
</ol>
<p>La redonda está compuesta por una pared interna y una externa. Toda la circunferencia está marcada por ocho pilares. Entre los pilares hay siete arcos de descarga incluidos en la pared exterior que tienen como objetivo descargar los <strong> empujes verticales </strong> hacia los pilares.</p>
<h3><span id="La_cupola" class="mw-headline">Cúpula</span></h3>
<figure style="width: 696px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" src="https://www.archeoroma.it/wp-content/uploads/2016/10/Pantheon-Interno.jpg" alt="" width="696" height="392" /><figcaption class="wp-caption-text">Vista interna de la cúpula con el óculo.</figcaption></figure>
<p>La <strong>cúpula del Panteón</strong> es la parte más importante del edificio. Con sus 43,44 metros de diámetro interno , es <strong> la más grande jamás construida en hormigón no armado.</strong>. Es una demostración persistente del gran ingenio de los arquitectos romanos, visto que el edificio se mantiene, en la actualidad, prácticamente intacto.</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td><strong>Diametro  </strong></td>
<td><strong>43,44 metros</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Altura</strong></td>
<td><strong>21,75 metros</strong></td>
</tr>
<tr>
<td>Peso</td>
<td>5000 toneladas</td>
</tr>
<tr>
<td>Espesor Máximo (base)</td>
<td>5,20 metros</td>
</tr>
<tr>
<td>Espesor Mínimo</td>
<td>1,40 metros</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Externamente la primera sección de la cúpula no es visible en cuanto está cubiertas por los siete cornisas que tienen el objetivo de compensar los empujes horizontales de la construcción hemisférica. Internamente, a la misma altura (entre la segunda y tercera cornisa), se puede apreciar bien la curvatura de la cúpula, acentuada por el artesonado que recorre todo el diámetro, 28 por cada uno de los cinco anillos.</p>
<h4>¿Como fue construida la cúpula?</h4>
<p>Para su realización fue necesario elevar una serie de estructuras internas, en madera, sostenidas por armazones anclados a la pared interna de la redonda. Tales estructuras permiten sostener la cintra, necesaria para la colada de hormigón.</p>
<p>La fase de la colada de hormigón fue realizada por niveles, desde el cimborio cilindrico hacia el centro. Se empezó por los tres anillos más grandes, haciendo secar el hormigón después de cada colada.</p>
<p>Dadas las generosas dimensiones de la cúpula, fue necesario adoptar una solución técnica, que ya hemos visto en varios monumentos arquitectónicos de época imperial, desde la Basílica de Majencio hasta las Termas de Diocleciano: aligerar el hormigón. Poco a poco que subía la redonda se utilizaron materiales diferentes combinados con el hormigón.</p>
<p>Trozos de ladrillo en la parte inferior, luego pedazos de toba, por último residuos volcánicos y lapiceras volcánicas en la parte mas cercana al óculo. En la última parte se han incluido incluso jarrones de terracota vacíos, una solución que será usada regularmente justamente en la Basílica de Majencio (de la cual actualmente se conserva solo una nave, por lo cual esta técnica se ve a simple vista).</p>
<h4>Interior de la cúpula</h4>
<p>Internamente la cúpula esta caracterizada por <strong>28 artesones</strong> distribuidos en cinco ordenes horizontales, llamados <strong>lacunarios</strong>. Estos fueron realizados directamente gracias a la colada de hormigón sobre la cintra de madera, que poseen no solo una función estética sino que también son fundamentales para la estabilidad de la cúpula, además cumplieron una función durante la construcción , ya que permitieron el secado rápido por la carbonatación del mortero (la reacción del agua con el carbonato de calcio en el hormigón utilizado).</p>
<p>Costrucciones de cúpulas similares :</p>
<table class="table-resp">
<tbody>
<tr>
<td class="resp-fixed"><strong>Monumento</strong></td>
<td><strong>Fecha de Construcción</strong></td>
<td><b>Diámetro de la cúpula</b></td>
<td><b>Diámetro del lucernario</b></td>
<td><b>Relación entre ambos diámetros</b></td>
<td><strong>Estado</strong></td>
</tr>
<tr class="table-green">
<td class="resp-fixed">Panteón</td>
<td></td>
<td>43,50</td>
<td>8,95</td>
<td>0,205</td>
<td>Excelente</td>
</tr>
<tr class="table-green">
<td class="resp-fixed">Aula del planetario en las Termas de Diocleciano</td>
<td></td>
<td>21,25-22,05</td>
<td>4,20</td>
<td>0,197-0,190</td>
<td>Excelente</td>
</tr>
<tr class="table-green">
<td class="resp-fixed">Templo de Mercurio en Bayas</td>
<td>Final del siglo I a.C.</td>
<td>21,55</td>
<td>3,65</td>
<td>0,169</td>
<td>Perdido</td>
</tr>
<tr class="table-green">
<td class="resp-fixed">Tepidarium en las Termas de Diocleciano</td>
<td></td>
<td>19,30</td>
<td>3,68</td>
<td>0,197</td>
<td>Algunos restos</td>
</tr>
<tr class="table-green">
<td class="resp-fixed">Templo de la Tosse en Tívoli</td>
<td></td>
<td>12,30</td>
<td>2,13</td>
<td>0,173</td>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h2>Óculo</h2>
<p>Al final de la cúpula nos encontramos con una gran apertura llamada <strong>«Oculus»</strong>, el ojo, que sigue siendo la única fuente de luz. De este foro circular de un <b>diámetro de 9 metros,</b> colocado en el centro, penetra un rayo de luz que ha permitido los estudios astronómicos. El elemento más atractivo e intrigante del Panteón es precisamente este destello de luz que amplía el espacio interior.</p>
<h2>Interior</h2>
<p>El edificio circular, en estilo romano, está construido con ladrillos y cemento, está compuesto por un aula circular cubierta por una cúpula hemisférica. Una obra maestra de arquitectura e ingeniería que ha ejercido una enorme influencia en toda la historia de la arquitectura en el mundo occidental. Podría ser el primer edificio de arquitectura clásica, donde el interior está diseñado deliberadamente para opacar el exterior. La parte circular del edificio (o redonda) se ha completado con dos puertas de bronce que miden 12 x 7,5 metros (las puertas actuales son antiguas, aunque no originales).</p>
<p>La redonda en sí es un hemisferio perfecto, mide 43,2 metros de diámetro, exactamente la altura máxima de la cúpula. La pared de la redonda es de 6 metros de espesor y tiene siete nichos deslumbrantes que son alternativamente semicirculares (3) y rectangulares (4), incluidas entre dos columnas corintias, que antiguamente representaban las siete divinidades vinculadas al culto de los planetas, el <strong>Sol</strong>, la <strong>Luna</strong>, <strong>Venus</strong>, <strong>Saturno</strong>, <strong>Júpiter</strong>, <strong>Mercurio</strong> y <strong>Marte</strong>.</p>
<p>El nicho frente a la puerta es el más imponente y alcanza el techo. Tiene un friso decorativo y el marco en pórfido rojo y está flanqueado por dos columnas de mármol corintia de frigio púrpura. Cada una de las otras alcobas tiene dos columnas de mármol frigio en violeta (semicircular) o Numidia amarillo (rectangular). El suelo es el original y consiste en un esquema cuadrado utilizando granito gris, pórfido rojo, mármol púrpura amarillo y frigio de Numidia.</p>
<h2>Exterior</h2>
<p>El templo está precedido por un <strong>Pronaos</strong> de derivación griega, con 16 columnas corintias que sostienen el tímpano. Hoy el tímpano está vacío, pero en la época de los romanos había un alto relieve en bronce que representaba la <strong>batalla entre los gigantes y las amazonas.</strong></p>
<p>El pórtico, de estilo griego muy clásico, mide 34,20 metros x 15,62 y presenta una columnata frontal de ocho columnas corintias de 11,8 metros de altura. Los fustes de las columnas monolíticas son de granito gris de Asuán, con las bases y capiteles de mármol blanco pentélico. El frontón sobre las columnas ahora está vacío, pero algunos agujeros sugieren que originalmente había algún tipo de un emblema, tal vez un águila o corona en bronce dorado y que simboliza Júpiter. El pórtico fue construido con mármol blanco pentélico y está decorado con relieves que representan objetos religiosos como platos, guirnaldas y candelabros. Un diseño geométrico de círculos y cuadrados caracterizan el suelo con placas de mármol de colores.</p>
<p>Conocer esta obra maestra es una rara ocasión para que los visitantes modernos puedan comprobar la gloria de la  <strong>Roma imperial</strong> haciendo un recorrido en el tiempo hacia unos 2.000 años atrás. Con sus gruesos muros de ladrillo y las grandes columnas de mármol, el Panteón transmite una inmediata y sugestiva impresión.</p>
<h2>Cómo llegar</h2>
<p><strong>Dirección:</strong> Piazza della Rotonda, cerca de Piazza Navona.</p>
<p><strong>Cómo llegar en metro:</strong> La parada de metro más cercana al Panteón es Piazza di Spagna. Continuar por via dei Condotti (frente a la Barcaccia), tomar Via del Corso a la izquierda y continuar hasta Via del Caravita, que encontrará a la derecha. Saldrás exactamente frente al Panteón.</p>
<div class='footnotes' id='footnotes-148'>
<div class='footnotedivider'></div>
<ol>
<li id='marker-148-1'> Livio, <i>Ab Urbe condita</i>, I, 16, 1 <span class='returnkey'><a href='#markerref-148-1'>&#8629;</a></span></li>
<li id='marker-148-2'> <a href="https://amzn.to/2T1qZeo" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Eugenio La Rocca</a>, «Il Pantheon di Agrippa», 2015 <span class='returnkey'><a href='#markerref-148-2'>&#8629;</a></span></li>
<li id='marker-148-3'> “Construyó innumerables edificios públicos en todas partes, pero en ninguno, menos en el templo dedicado al padre de Trajano, escribió su nombre. En Roma restauró el Panteón, el Saepta, la Basílica de Neptuno (…) los dedicó a los constructores originales.” Scriptores Historiae Augustea, Hadrianus XIX (Aurelio Spartianus) in: De Fine Licht, op. cit., p.182. <span class='returnkey'><a href='#markerref-148-3'>&#8629;</a></span></li>
</ol>
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			</item>
		<item>
		<title>Coliseo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción ArcheoRoma]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Oct 2016 08:48:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Coliseo (Anfiteatro Flavio) es el monumento más famoso de Roma y representa el primer y el más grande anfiteatro estable del mundo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El Coliseo forma parte de un complejo de edificios estrechamente relacionado con él mismo, definido como «complejo del anfiteatro». El Coliseo fue usado para los<b> espectáculos de gladiadores y otras manifestaciones públicas</b>,  a través de las vías subterráneas y superficiales se conectaba a edificios  destinados a los preparativos, desde el vestíbulo neroniano (usado como deposito para las maquinas ) al ninfeo.</p>
<h2>El Coliseo de Roma: la historia del Anfiteatro de Flavio</h2>
<p>Después de la muerte de <b>Nerón</b> (68 d.C.), entre los años 70 y  71 d.C. se inició la construcción del Coliseo bajo el mando del emperador<strong> Tito Flavio Vespasiano.</strong> Las labores de construcción duraron solo nueve años y la inauguración fue celebrada el año 80 d.C. bajo el reíno de Tito, hijo de Vespasiano.</p>
<p>Para la construcción de dicha obra fueron utilizados los beneficios recolectados en el saqueo del templo santo de Jerusalén, cuando entre agosto y septiembre del año 70 d.C.  las legiones de Tito conquistaron la ciudad judía.</p>
<p>En realidad, la intervención de los Flavii afectó a toda la zona de la cuenca, que comprendía otros<strong> edificios anexos al anfiteatro</strong>, parecía que  ya hubiesen sido previstos en el proyecto inicial de Vespasiano. Las galerías que conectan los edificios y el anfiteatro son la prueba irrefutable, realizadas al mismo tiempo que las obras de fondo.</p>
<p>Para la realización del entero complejo de grandes obras  en una superficie de al menos siete hectáreas, el tiempo fueron mucho más largos, hasta el reino de Domiciano, alrededor de unos veinte años desde el inicio de la obra.</p>
<h3>¿Qué solía ser el Coliseo?</h3>
<p>Antes del incendio del 18 de julio del 64 d.C. que destruyó, en seis días y siete noches, gran parte del centro de Roma, donde hoy se encuentra el Coliseo, se situaba la Domus Aurea, la residencia de<strong> Nerón Claudio César Augusto Germánico.</strong></p>
<h4>Coloso de Nerón</h4>
<p>Es de suponer que la zona del Coliseo estaba ocupada por un lago perteneciente a la Domus Aurea, a pocos pasos del vestíbulo donde se levantó el<strong> Coloso de Nerón</strong>. Este último consistía en una estatua de bronce de más de treinta metros de altura comisionada por el mismo Nerón y fue realizada entre los años 64 d.C. y  68 d.C. por mano del escultor Zenodoro.</p>
<p>Sólo quedó la base, pero fue demolida en 1936 por obras de recalificación del sitio arqueológico. Es probable que por sus dimensiones «colosales» haya tomado el nombre de Coliseo, aunque tal asociación pareciera ser de origen medieval. En la imagen: foto histórica del 1890. <sup class='footnote'><a href='#marker-90-1' id='markerref-90-1' onclick='return footnotation_show(90)'>1</a></sup></p>
<h4>Antes y después: cuenca del Coliseo</h4>
<p>En la siguiente  sección (que recalca la hipótesis de Rossella Rea, Heinz-Jürgen Beste y Lynne C. Lancaster <sup class='footnote'><a href='#marker-90-2' id='markerref-90-2' onclick='return footnotation_show(90)'>2</a></sup>) observamos como ha cambiado el aspecto de la cuenca donde surge en Coliseo. Particularmente podemos ver como la intervención de los Flavii haya reducido sustancialmente parte el vestíbulo para abrir espacio a la gran estructura.</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.archeoroma.it/wp-content/uploads/2019/01/colosseo-vestibolo-epoca-neroniana-flavia-sezione-1024x833.jpg" alt="" width="1024" height="833" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 48.6164%; height: 96px;">
<tbody>
<tr style="height: 24px;">
<td style="height: 24px; width: 49.2038%;" width="312">Época di Nerón</td>
<td style="height: 24px; width: 56.2102%;" width="312">Modificaciones aportadas de la edilicia  flavia</td>
</tr>
<tr style="height: 24px;">
<td style="height: 24px; width: 49.2038%;" width="312">1 – Vestíbulo-atrio</td>
<td style="height: 24px; width: 56.2102%;" width="312">4 – Meta Sudans</td>
</tr>
<tr style="height: 24px;">
<td style="height: 24px; width: 49.2038%;" width="312">2 – Terrazas</td>
<td style="height: 24px; width: 56.2102%;" width="312">5 – Perímetro sagrado del anfiteatro</td>
</tr>
<tr style="height: 24px;">
<td style="height: 24px; width: 49.2038%;" width="312">3 – Pórticos y lago</td>
<td style="height: 24px; width: 56.2102%;" width="312">6 – Anfiteatro Flavio</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h5></h5>
<h5>Vestíbulo neroniano</h5>
<p>Como podemos observar en la sección del TAV. 52.1 ( visto desde el lado sur), en el lado oeste se encontraba el <strong>vestíbulo</strong>, estructurado en bajada, con terrazas que se extendían a este, hacia un pórtico con vistas a la orilla de un lago semi-artificial. Tal cuenca, de forma cuadrangular, era alimentada por el acueducto Claudio a través del <strong>Ninfeo</strong> y se presume que tenia dimensiones muy superiores respecto a la arena del anfiteatro, quizás cuatro hectáreas.</p>
<p>El vestíbulo acogía en su interior, además del Coloso citado anteriormente, también la  «celsa pegmata» o «maquinas» durante el reino de Tito, que sería la maquinaria de escena del anfiteatro, las cuales eran trasportadas río abajo y luego se introducían directamente en los subterráneos del anfiteatro, o por vías superficiales, a través del críptico occidental y dejadas abajo de las trampillas que se hacían aparecer durante los espectáculos. Encontramos coincidencia en algunos epigramas de Marcial [3].</p>
<p>Es bastante convincente la hipótesis que el Coloso fue albergado al interno del vestíbulo. De ello difieren las interpretaciones de Boethius que encuentra en las «celsa pagmata», colocadas por Marcial en la «media via», los andamios para la re-estructuración del coloso. [Mart. spect. 2.2] y Dion Casio <sup class='footnote'><a href='#marker-90-3' id='markerref-90-3' onclick='return footnotation_show(90)'>3</a></sup>.</p>
<p>Con la intervención de los Flavii, las terrazas fueron en parte desenterradas para dar espacio a las fundaciones del Coliseo. Entre el vestíbulo y el anfiteatro fue realizada una zona en bloques de Travertino delimitada por «cipos», donde, en una fase sucesiva, fue construida la <strong>Meta Sudans</strong> de Domiciano.</p>
<h3></h3>
<h3>El Coliseo de Vespasioano (70/71 d. C. &#8211; 79 d.C.)</h3>
<p>Después de haber demolido las terrazas y la parte oriental del vestíbulo neroniano, Vespasiano inició las obras de construcción de la arena.</p>
<h4>¿Quién fue el arquitecto del Coliseo?</h4>
<p>La leyenda narra que el arquitecto que proyectó el Coliseo fuese un tal <strong>Gaudenzio</strong>, un romano de la nobleza. Se dice también que el mismo Gaudentius  fue asesinado entre las paredes del Coliseo en el año 83 d.C., o quizás después del año 93 d.C. cuando empezaron las persecuciones de los cristianos por parte del emperador Domiciano.</p>
<p>La leyenda nace en el siglo XVII, inspirada por la interpretación de una inscripción conservada en una cripta de la iglesia de los Santos Lucas y Martina, situada en el Foro Romano. En realidad podemos fácilmente reconocer los nombres de los comisarios de los monumentos romanos, mas difícilmente los nombres de los arquitectos y de los protagonistas, a menudo equiparados a los obreros y no mencionados, por lo tanto, en los escritos históricos.</p>
<h3></h3>
<h3>Reino de Tito (79 d.C. &#8211; 81 d.C.)</h3>
<p>Vespasiano muere a sus sesenta y nueve años el 23 de junio del 79 d.C. Su sucesor, su hijo, <strong>Tito Flavio Cesare Vespasiano Augusto</strong>, conocido por su compromiso  con el pueblo romano y por su amplio programa de obras públicas, entre ellas figura el avance de los trabajos del Anfiteatro de Flavio. Bajo su reinado se realizaron el tercer y cuarto orden de puestos.</p>
<h4>La inauguración del Coliseo (80 d.C.)</h4>
<p>Vespasiano no verá nunca  terminada la obra a la que dio inicio y no participará a su inauguración que se concretizo bajo el reino de su hijo Tito en el año 80 d.C. El emperador Tito regalará a su pueblo cien días de festejos, que consistían en combates de gladiadores, espectáculos de cacería, ejecuciones capitales, y hasta una  «naumachia», o sea una<strong> batalla naval</strong>.</p>
<h3>Reino de Diomiciano (81 d. C)</h3>
<p>Cuando Tito muere en el año 81 d.C. sube al poder su hermano<strong> Cesar Domiciano Augusto Germánico</strong>, el último de la dinastía flavia, que llevara a su culmine las labores iniciadas por Vespasiano, efectuando modificaciones importantes al hipogeo y ultimando la construcción de la «Meta Sudans».</p>
<h4>Subterráneos</h4>
<p>Domiciano realizó además un <strong>complejo sistema de subterráneos en ladrillo sustituyendo las obras en madera.</strong> Tales subterráneos tenían  diferentes funciones relacionadas a los espectáculos. Aquí yacían habitaciones adaptadas para las bestias, los condenados a muerte,  los gladiadores y para  las «maquinas». Aun así, tales modificaciones no permitieron alargar la arena y las «naumachie» se volvieron imposibles. Desde Domiciano en adelante fue reservada a los «munera», los gladiadores , y a las «venationes», las cacerías de animales salvajes.</p>
<h5>Meta Sudans: la fuente en frente del Coliseo</h5>
<p><span id="s2_1">De base circular y forma tronco-cónica, la «<strong>Meta Sudans</strong>» era una fuente imponente cuya realización fue concluida por Domiciano.</span> <span id="s2_2">De unos 18 metros de altura, desde la cumbre descendían cuatro chorros de agua que llenaban un tanque inferior.</span></p>
<p><span id="s2_1">Debe el nombre a la forma, similar a la «meta», estructura alrededor de la cual giraban bigas y cuadriga, situadas en los dos extremos de los circos de la antigua Roma.</span> <span id="s2_2">«Sudans» deriva del efecto del agua que parecía emanar de la superficie del cono, brillando por la refracción de los rayos solares.</span></p>
<p>Hubo varios proyectos para la revalorización del yacimiento arqueológico que rodeaba el Coliseo ya a principios del siglo XIX, pero lo que quedaba de la Meta Sudans fue demolido junto con la base del coloso de Nerón entre 1933 y 1936 en el marco de un proyecto de recalificación querida por el duque Benito Mussolini.</p>
<h2>Estructura</h2>
<p>Dimensiones del Coliseo:</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="312">Altura</td>
<td width="312">48,5 metros</td>
</tr>
<tr>
<td width="312">Eje mayor</td>
<td width="312">188 metros</td>
</tr>
<tr>
<td width="312">Eje menor</td>
<td width="312">156 metros</td>
</tr>
<tr>
<td width="312">Circunferencia</td>
<td width="312">527 metros</td>
</tr>
<tr>
<td width="312">Superficie</td>
<td width="312">3 357 m²</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.archeoroma.it/wp-content/uploads/2016/10/rilievo-architettonico-colosseo-fronte-ovest-696x566.jpg" alt="" width="696" height="566" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="s2_1">La estructura entera está formada por ochenta paredes radiales dispuestas sobre fundaciones de forma elíptica que convergen desde el perímetro hacia la arena.</span> <span id="s2_2">Estos muros sostienen las bóvedas, que a su vez sostienen las gradas de mármol blanco.</span></p>
<p><span id="s2_1">Externamente, en correspondencia de la luz entre las paredes radiales están los arcos, a través de los cuales se llegaba a las escaleras que llevaban a los distintos sectores de la cantera.</span>  <span id="s2_2">Sobre cada uno de los arcos todavía de pie se indica el número progresivo correspondiente a la «tarjeta» de los espectadores que asistían a los espectáculos (véase TAV. 52.0).</span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.archeoroma.it/wp-content/uploads/2019/01/colosseo-pianta-anfiteatro-flavio-696x566.jpg" alt="" width="696" height="566" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Materiales del Coliseo</h3>
<p><span id="s2_1">Para la construcción del Coliseo se utilizó principalmente el <strong>Travertino</strong>.</span> <span id="s2_2">Más de cien mil toneladas de «lapis tiburtinus» (el nombre latino) fueron enviadas desde las minas vecinas «Albulae» de Tibur, el actual Tívoli, en carros que transitaban sobre veinte kilómetros de carretera realizada precisamente para tal fin.</span></p>
<p><span id="s2_1">Se emplearon también setecientas cincuenta mil toneladas de <strong>piedra cuadrada</strong>, ocho mil toneladas de <strong>mármol</strong>, seis mil toneladas de mezcla y trescientas toneladas de hierro.</span> <span id="s2_2">Por último, los estucos que decoraban las superficies, la madera utilizada para los pavimentos y el hipogeo de Vespasiano.</span></p>
<h3>Obra de las fundaciones</h3>
<p><span id="s2_1">La zona identificada para la construcción de las obras de fondo del complejo anfiteatral correspondía a una superficie total de 25.298 m2, poco más de dos hectáreas.</span> <span id="s2_2">La operación de terraplén destruyó tanto la construcción neroniana como la anterior para dar cabida a las fundaciones.</span></p>
<p><span id="s2_1">Éstas consisten en dos pisos, uno inferior y uno superior.</span> <span id="s2_2">Presentan un perímetro exterior y uno interior realizados en hormigón revestido en ladrillo.</span> <span id="s2_3">Sobre el muro de contención exterior se construyó la corona elíptica que delimitaba la estructura, interrumpida en los cuatro puntos cardinales en correspondencia con los criptopotíticos y las galerías, mientras sobre el muro de contención interior se construyó la corona elíptica que delimita la arena.</span></p>
<p>Al este y al oeste encontramos las «cámaras de maniobra» conectadas a los criptopotíticos, bajo las cuales estaban los canales y estaban conectadas a las galerías funcionales a la obra hipogeo (sucesivamente ocluidas por el subterráneo del área externa)</p>
<p>Al sur estaba la entrada reservada al emperador y a su familia, mientras que al norte estaba la entrada para las autoridades, desde los senadores a los vestales, a los sacerdotes.</p>
<p><span id="s2_1">Al este, en la superficie, está la «Puerta Libitinaria» usada para la salida de los combatientes (tanto vivos como muertos en batalla), mientras que a nivel hipogeo está la entrada de los gladiadores que llegan del «Ludus Magnus».</span> <span id="s2_2">Al oeste está la «Puerta Triunphalis», para la entrada en gran bomba de los gladiadores, de los músicos y del cortejo. <sup class='footnote'><a href='#marker-90-4' id='markerref-90-4' onclick='return footnotation_show(90)'>4</a></sup></span></p>
<h2>Visitar el Coliseo</h2>
<p>La<strong> visita al Coliseo</strong> es una parda obligatoria para todos los turistas que vienen a visitar la ciudad eterna, pero también para los muchos romanos que pueden dedicar una mañana para redescubrir esta joya del imperio romano.</p>
<p>El recorrido de la visita se limita a los dos primeros pisos y a una parte del hipogeo, así como de la reciente cobertura parcial de la arena.</p>
<h3>La exhibición actual</h3>
<p><span id="s2_1">A partir del 21 de diciembre de 2018, el Parque Arqueológico del Coliseo, dirigido actualmente por la arqueóloga Alfonsina Russo, ofrece al público una nueva exhibición.</span> <span id="s2_2">Con la coordinación de Rossella Rea, en colaboración con la universidad de Roma 3 y el Instituto Arqueológico Germánico de Roma, se propone un recorrido multimedia hecho de películas y presentaciones divididas en once secciones temáticas, desde la arquitectura hasta la vida cotidiana en el Anfiteatro Flavio en la época romana.</span></p>
<h3>La reproducción del montacargas: proyecto de arqueología experimental</h3>
<p>El 5 de junio de 2015 fue inaugurado por el entonces Ministro de Bienes Culturales Dario Franceschini un montaje para los visitantes del Coliseo, una reproducción de uno de los veintiocho ascensores de los que estaba dotada la arena del Anfiteatro Flavio da Domiziano en adelante.</p>
<p><span id="s2_1">Los visitantes podrán descubrir cómo el complejo sistema de poleas, cuerdas y contrapesos ha permitido durante más de cuatrocientos años trasportar los felinos, osos, lobos y ciervos desde el hipogeo, hacia la arena, 8 metros más arriba.</span> <span id="s2_2">El «monta-belve» se coloca en el pasillo subterráneo que sigue el perímetro meridional.</span></p>
<p><span id="s2_1">Inicialmente estaba previsto que fuera una exhibición permanente, pero hoy en día es posible verlo en funcionamiento sólo en ocasiones particulares.</span> <span id="s2_2">O esperar que el personal del parque arqueológico del Coliseo planifique un tour especial ad personam, como ocurrió para el primer espectador Barack Obama en marzo de 2014 o para Russel Crowe en junio de 2018.</span></p>
<div class='footnotes' id='footnotes-90'>
<div class='footnotedivider'></div>
<ol>
<li id='marker-90-1'> Base del Coloso en una fotografía histórica del 1890. Foto Gabinete Fotográfico Nacional, D-2041 <span class='returnkey'><a href='#markerref-90-1'>&#8629;</a></span></li>
<li id='marker-90-2'> «<span style="font-weight: 400;">Il Cantiere del Colosseo</span>«, Rossella Rea (antigua directora del Coliseo) – Heinz-Jürgen Beste – Lynne C. Lancaster <span class='returnkey'><a href='#markerref-90-2'>&#8629;</a></span></li>
<li id='marker-90-3'> Dion Casio cuenta como Adriano mostró a Apolodoro el proyecto del anfiteatro,  y este le aconsejo de levantar el anfiteatro sobre un podio, así que las «μικανίματα», «maquinas de guerra», pudiesen pasar inadvertidas desde el vestíbulo neroniano Cass. Dio 69, 4, 3. 4. <span class='returnkey'><a href='#markerref-90-3'>&#8629;</a></span></li>
<li id='marker-90-4'> John Pearson, op. cit.  <span class='returnkey'><a href='#markerref-90-4'>&#8629;</a></span></li>
</ol>
</div>
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